Reflexología Zonal

La Reflexología Zonal es una de las técnicas más antiguas de curación natural, actuando a un nivel profundo tanto en el tratamiento de la sintomatología como en la prevención de todo tipo de desequilibrios. Con ella se pueden tratar dolencias de índole físico (traumatológicas, digestivas, ginecológicas, circulatorias, respiratorias) y trastornos de orden emocional (ansiedad, estrés, insomnio).

Puede ser también una magnífica herramienta de autoconocimiento, si aceptamos la enfermedad como una vía de comunicación con nuestro ser esencial y una oportunidad de crecimiento personal.

En este sentido, la Reflexología Zonal sólo es entendible, en su diagnóstico y terapéutica, dentro del marco de la medicina tradicional china, y sin esta referencia no es posible abordarla con rigurosidad. Para su ejercicio se precisa de un conocimiento amplio, tanto teórico como práctico, y un enfoque holístico e integral del ser humano.

La Reflexología Zonal es un sistema en sí mismo con criterios de actuación que no se limitan únicamente a lo que conocemos como estimulación de puntos reflejos. No es por tanto una simple técnica de masaje, sino una técnica de contacto.

A través de la estimulación del punto reflejo preciso, se busca encontrar su punto de reacción. No se trata pues de un “relajante masaje en los pies”, sino de una estimulación que puede llegar a ser dolorosa, pero profundamente sanadora.

Sesión de reflexología

4050 minutos
  • Mis manos en tus pies

Historia de la reflexología

La sanación a través del trabajo de estimulación en manos y pies ha estado presente desde hace más de 5000 años en las diferentes culturas y civilizaciones.

Se puede afirmar que lo que hoy se conoce como reflexología o terapia zonal tiene sus raíces en la tradición filosófica oriental que entiende la salud desde una perspectiva holística que comprende al ser humano en su totalidad.

imagesCA683VSZEn el antiguo Egipto, el masaje de puntos reflejos en manos y pies estaba comúnmente aceptado como una práctica beneficiosa para la salud.

En Saqqara, en la tumba del médico egipcio de alto rango, Andmahor, datado en 2500 a de J, se encontró un pictograma que representaba a dos terapeutas y dos pacientes, el primero efectúa una estimulación de pies, el segundo una estimulación de manos.

En India, tradicionalmente se representaban en los pies divinos del Dios Vishnu símbolos sánscritos que corresponden en su ubicación a lo que hoy entendemos como puntos reflejos.

piePero es en la antigua civilización china donde encontramos el precedente más claro con la identificación de los meridianos o canales de energía vital (chi) que recorren el cuerpo. En los pies estarían reflejados todos los órganos del cuerpo, y mediante la presión y estimulación correcta de estos puntos reflejos, se está conectando directamente con cada órgano activando así un proceso natural de curación.

Entre los Incas también estaba extendida la técnica de diagnosis y tratamiento de enfermedades a través del masaje en los pies, y en la tradición de los indios nativos de Norteamérica se entendía el pie como la conexión con la tierra y las energías que fluyen a través de ella desde todo el Universo.

Sin embargo, el verdadero padre de la Reflexología en occidente es el Dr. William Fitzgerald. Después de sus estudios universitarios, ejerce en hospitales de Viena y de Londres, antes de convertirse en el jefe de servicio del Hospital de Hartford. Es entonces cuando se interesa por la digitopuntura. Imagina un primer mapa de localizaciones de las zonas reflejas, dividiendo el cuerpo humano en diez zonas iguales, correspondiendo cada una a un dedo de la mano y a un dedo del pie, siguiendo por la parte posterior del cuerpo de manera idéntica, y entrelazadas entre ellas a través de la circulación del flujo de las energías. En 1917 publica una obra titulada “zone Thérapy”.

Su discípula Eunice Ingham (1879/1974) es la que va a difundir este método de forma más global. Fisioterapeuta en el Hospital de Tampa Bay (Florida), es seducida por las teorías de Fitzgerald, las cuales ella introduce en su servicio. Debido a los buenos resultados de este método, Eunice dimite de su puesto en el Hospital para ocuparse únicamente de sus investigaciones. Pronto Eunice crea un mapa completo de las zonas reflejas del cuerpo y adquiere una gran fama en Estados Unidos. Publica una obra mayor: “Historias que los pies pueden contar”